Reclamar nuestra tradición oculta: la voz y la visión proféticas de las mujeres

1 Oct

Resumen de una ponencia original de Anna Karim Hammar

Estamos todas invitadas a emprender un viaje de por vida y en defensa de la vida, a reclamar nuestra tradición oculta, que es el contexto en que habrán de considerarse la voz y la visión profética de las mujeres. Os invitaré a sentaros en torno a algunos pozos que encontraremos a lo largo del camino, unos pozos que quizá estén ocultos, pero que, una vez conocido el camino y gustado su agua fresca, nos revitalizarán para seguir nuestro viaje. Pero no todas seguimos el mismo camino y lo cierto es que encontraremos manatiales diferentes.

1. Parémonos ante el primer pozo. Es el de nuestra tradición mística

La tradición mística nos habla de que en lo profundo de nuestro ser pertenecemos y estamos unidas al Dios vivo, al misterio del amor y la interrelación. La vida es esencialmente no una realidad aislada y autónoma sino un misterio de interconexión y pertenencia.

Nuchas de aquellas mujeres, a pesar de actuar valientemente, aceptaron en teoría la jerarquía de los géneros. ¿podemos atribuir todavía un valor profético a sus voces y visiones en el Europa de nuestros días?

Hildegarda de Bingen (muerta en 1179)

Mucho antes de que se iniciara el movimiento ecologista, hildegarda se acreditó como una brillante autora de una teología centrada en la creación. Inventó un término: “Viriditas” (fuerza verdeante) La fecundidad de la tierra y de los seres humanos en cuerpo y alma son también otras tantas experiencias de la fuerza verdeante de la Vida. No es de extrañar que oyera a Dios hablar así:

Yo soy la brisa que nutre todo cuanto verdea.

Yo impulso a los brotes a florecer con frutos maduros.

Yo soy la lluvia que procede del rocío

que hace reír a la hierba

con el gozo de la vida.

La justicia tiene que ver con las relaciones correctas, y si se altera el equilibrio, se destruye la armonía. Necesitamos reponer este sentido de los límites en nuestros modos de vida. Hoy hablamos de una existencia sostenible y de sociedaddes replicables. Los estilo de vida y las sociedades que están en armonía con el equilibrio del ecosistema y con las necesidades de la comunidad de la vida. Hildegarda es realmente profetisa en nuestros tiempos. Hoy también nos grita: “No se ha de hacer daño a la tierra. No se ha de destruir la tierra.”

Santa Brígida de Suecia (s. XIV)

Supo eludir las prohibiciones de su tiempo, se atrevió a criticar a la jerarquía y a otras personas revestidas de autoridad, hablaba igual de politica que de la situación de la iglesia. Prestó su voz a los que sufrían y llamo nada menos que a una revolución social, Verdaderamente era profetisa y puede servirnos de inspiración para denunciar por su nombre los males de nuestro tiempo. Para exigir responsabilidades y para dejar que nuestra fe nos impulse más allá de las limitaciones y las perspectivas que hemos heredado, como un pozo de solidaridad y hermandad.

Tú, oh Dios, juez justo, juzga a nuestros reyes ymira cómo se derrama nuestra sangre y escucha las tristezas y los llantos de nuestras mujeres y niños. Atiende a nuestra hambre y a nuestra desgracia, sénte patentes nuestras heridas y nuestras prisiones, fíjate el incendio y el saquelo de nuestras casas, en la violación de nuestras doncellas y nuestras esposas… [Los príncipes y los reyes] no se alteran si ven morir a millares de hombres, con tal de que ellos tengan ancho espacio para su desmedida arrogancia”.

Publicado en P. de MIGUEL (ed.) (1996): Europa con ojos de mujer. Primer Sínodo Europeo de Mujeres.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s